
Poblado de Talati de Dalt en Menorca
Ubicado a escasos kilómetros de la ciudad de Maó, Talatí de Dalt es uno de los poblados más importantes de la prehistoria menorquina. El poblado talayótico conserva algunos monumentos espectaculares entre los que destacan dos cuevas naturales posiblemente utilizadas para enterrar a los muertos en época anterior a la cultura talayótica. Talatí de Dalt también conserva dos talayots situados en el perímetro del antiguo poblado, diversas casas talayóticas y una parte del muro que rodeaba el recinto.
Según parece, una comunidad de pastores se estableció en esa zona en la segunda mitad del tercer milenio a.C., pero el poblado funcionaba como tal desde finales del segundo milenio a.C. hasta el año 123 a.C., cuando los romanos entraron en Menorca. El momento de máxima actividad del poblado se sitúa entre los siglos IV y II a.C., época en la que los comerciantes púnicos de Eivissa distribuyeron todo tipo de productos entre las comunidades talayóticas del archipiélago balear.

Cala Morell Menorca
Toda Menorca está llena de cuevas excavadas en la roca, la Necrópolis de Cala Morell es probablemente la necrópolis más espectacular de la isla. Fue utilizada como cementerio desde la época pretalayótica hasta el siglo II d.C. Recorriendo la Necrópolis de Cala Morell encontraréis catorce cuevas excavadas en la roca. Las fachadas de las cuevas también tienen su propia personalidad, y van desde la decoración inexistente a tener la entrada decorada con relieves arquitectónicos clásicos.

Cementerio de Urdax-Calzada medieval
Muy cerca del maravilloso pueblo de Urdax se encuentra uno de los cementerios más bonitos que hemos visto. Puedo afirmar que en este lugar la vida está mucho más presente que la muerte. Pasear entre las cuidadas tumbas de los afortunados que descansan por siempre en este pequeño camposanto es absolutamente reconfortante. La simbología y el arraigo de estas tierras se hacen evidentes en este lugar. El culto a los muertos se transforma en una relación cercana a la vida; sientes que estas gentes veneran a sus muertos con la alegría desbordante de la propia vida llenado las tumbas de flores vivas y símbolos ancestrales que acompañen a sus difuntos hasta el infinito y más allá. Toda esa energía se respira aquí.