
jardines de aranjuez
Los bosques y parques ajardinados y adornados con fuentes y estatuas de Aranjuez están situados junto al río Tajo y al Palacio Real de Aranjuez en Madrid. Ostentan el título de Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad otorgado por la Unesco en 2001. Su poder reside en el enclave absolutamente mágico en el que se ubican y en el enorme imaginario de símbolos que en él se encuentran.

Templo de Debod en Madrid
En Madrid hay un templo egipcio, y no es una reproducción, se trata de un templo construido en Egipto en época de faraones y trasladado a Madrid a modo de regalo. En 1968 el presidente Nasser regala el templo a los madrileños en agradecimiento por la participación en la campaña de Nubia. La construcción de una presa en la zona donde estaba ubicado el templo iba a dejarlo bajo las aguas junto con muchas otras construcciones. Ahora podemos disfrutar de él en la preciosa Villa de Madrid. Según sabemos el templo formaba parte en su lugar original de una ruta de peregrinación de culto a la diosa Isis en Philae. Amon de Debod fue la divinidad principal de este templo de adoración aunque posteriormente Isis lo desplazó.
El lugar originario de este templo fue una tierra deseada por los egipcios por permitir el acceso a las minas de oro y diversas materias primas, donde adquirían hábiles artesanos en oficios como la ebanistería o la orfebrería, además de soldados y funcionarios diligentes y trabajadores. Asimismo podían obtener diversos tipos de productos exóticos africanos (pieles de animales, plumas de avestruz, marfil, ébano, incienso), codiciados por los pueblos del Mediterráneo. De este modo fue lugar de contacto e intercambios, sobre todo culturales, entre el África negra y el Mediterráneo.
Sin duda, sobre todo al atardecer, el Templo de Debod nos evoca civilizaciones misteriosas y desaparecidas. Su historia y su energía llegan todavía hasta nosotros.

Ángel caído parque de El Retiro-Madrid
La fuente de El Ángel Caído es un lugar de referencia en cuanto a localizaciones simbólicas en la Villa de Madrid. Se trata de una estatua cuanto menos inquietante que representa a Luzbel, en referencia a todo aquel tipo de conocimiento arcano. Se encuentra a una altitud topográfica de 666 m por encima del nivel del mar, lo que ha hecho que se convierta en un sitio de culto para los aficionados a los temas misteriosos por considerarlo una suerte de homenaje a Lucifer. En la mitología hebrea no bíblica Lucifer o Luzbel era un ángel muy hermoso que por soberbia se rebeló contra Dios queriendo ser tan poderoso como él por lo que fue expulsado del cielo por el ejército del Arcángel Miguel como castigo, junto con el ejército de ángeles rebeldes que arrastró consigo, siendo desde ese momento reconocido como un Ángel caído.

Ángel caído desde Google Earth
Desde arriba la madrileña plaza con la estatua dedicada a Lucifer, posee un simbolismo en absoluto casual. La fuente muestra una forma octogonal, lo cual se asocia -entre otras cosas- al planeta Venus, que es el “lucero del alba” y que se corresponde con Lucifer. Y la propia plaza es pentagonal. El pentagrama se asocia desde antiguo también con Venus y, por tanto, con la figura de Lucifer.