Anfiteatro romano-Tarragona
noviembre 11, 2009
Deja un comentario
Justo a la orilla de la ciudad, y con vistas a uno de los amaneceres más bonitos que pueden verse se encuentra el Anfiteatro romano de Tarragona, lugar de culto al ritual lúdico de la muerte. Se construyó en época de Trajano o de Adriano y representó para Tarraco disponer de un edificio específico para los juegos a muerte entre gladiadores y con animales. El edificio, de forma elíptica, fue adaptado a la topografía del terreno. En la arena se excavaron dos largas fosas perpendiculares para facilitar el acceso de los gladiadores a la pista. A través de un pasadizo cercano a la playa se introducían en el anfiteatro los animales destinados a los juegos. Junto a la arena se ha podido documentar la existencia de un pequeño santuario dedicado a Némesis, divinidad protectora de los gladiadores. El anfiteatro de Tarraco era de modestas dimensiones (111,5 x 86,5 m) y su capacidad ha sido calculada para unos 14.000 espectadores. En el año 259 d. C., en el marco de las persecuciones contra los cristianos promovidas por Valeriano, fueron quemados en el anfiteatro tarraconense el obispo Luctuoso y sus diáconos Augurio y Eulogio.
La muerte campaba con sus mejores galas de protagonista del espectáculo en este lugar. Sus piedras huelen a sangre e historia del ansia y la depravación sádica del hombre.
La muerte campaba con sus mejores galas de protagonista del espectáculo en este lugar. Sus piedras huelen a sangre e historia del ansia y la depravación sádica del hombre.
Categorías:Restos arqueológicos
mitología, rituales, romanos, Tarragona

